viernes, 29 de enero de 2010

Llegando a las vacaciones

Trabajo en una inmobiliaria, en general no pasa nada, bah pasan cosas que no tiene mucho que ver con lo que a mi me gusta que pase, por suerte alrededor tengo gente linda  con la que da gusto estar.
Las personas entran sin parar. A veces viene gente con la que me dan ganas de hablar. Acaba de entrar un señor muy amable, profesor, se enamoro de una señora muy coqueta, de Belgrano e intentaron vivir acá en La Plata, ella pensó en poder adaptarse a la ciudad de las diagonales, con los ricos aromas de los tilos, y las hojas violetas de los jacaranda que tiñen nuestras calles. Pero no.  Llego un día, un año después, cuando el profesor me comunico que se iba. Me preocupe,  y comencé a hacer una fantasía acerca de la dificultad del amor en la tercera edad. Nuevo error. Su señora había prevalecido. Intentarán ahora un año en Belgrano.  Siguen juntos y felices. Los tengo acá adelante. El año próximo prometen volver.
Me intrigan sus vidas, por que cambian, sus casas hablan de su vida. Cuando achican sus espacios, cuando las agrandan.
Un chico que transita un nuevo camino.
En estos días estoy tratando con gente de Costa Rica, un papa ,  con su hija y una amiga. Hablan divino. Respetuosa amabilidad. Se  transforman en atractivas porque Costa Rica me suena a El Salvador. En realidad a pesar de no haber ido nunca conozco muchisimo de él. Primero me remite a la facultad, a esos días de descubrimiento, de historia,  de lindos conocimientos, de aprehender saberes que me hicieron sentir que estaba en el lugar donde quería estar. Que me encontraba conmigo, que comenzaba a descubrirme a esa edad en que apenas podemos saber nada de nosotros. Marañas y mas marañas. No es que ahora sepa tanto. Una madeja para desenredar. De encontrar almas que  hicieron crecer la mía. Amigas de ayer y de hoy. Dani, Rulo, Ana y tantos otros.
Y por otro, me hace transportarme a sus vidas, amigas,  por eso en la primera conversión que tuve con ellos, las mencioné y les comenté que el frío acá era frío. Ellos me contaron, como ustedes, que hay solo dos estaciones una calor sin lluvia y otra... calor con lluvia. Pero,  botas y bufanda nunca!.
Por estos días las estoy recordando mucho , me voy de vacaciones, no al Salvador, a Mar Azul. Les prometo y me prometo ir a ver esos mágicos colores que día a día veo e imagino.
Ya será.

2 comentarios:

Vero Pontieri dijo...

Sil: Que lindo todo lo que escribis.
Estoy feliz de haberte encontrado, gracias por ser compañera,amiga y por aguantarmeee.
Disfrutaaaa!!! de las vacaciones que tan merecidas las tenes. Besos pasala lindooo.

No tan culpable dijo...

Gracias amiga!! Yo tambien estoy feliz de habere encontrado! Gracias por compartir estas cositas conmigo!