Estuve a punto de cambiarle el nombre. Mínimo pasar a Algunas cosas. También me asustan los diminutivos. También los cambios. Basta de preguntas.
martes, 30 de marzo de 2010
El alma de Nacho
Como un impulso del alma.
El día que murió Nacho le pusieron voz al miedo.
Pobrecito, estaba viejo, ya no sufre. Los dos rompieron en llanto, los dos sumaron angustia.
Había dolor en la ausencia, sin consuelo en ese cielo, novatos en despedidas. Con miedo, dudando de aquel reencuentro. Un planteo, muchas dudas quién sabe lo que hay arriba. Cómo sé que la fe existe? ¿Quién puede contarme todo? Si nadie de arriba vuelve
Nacho se convirtió en un símbolo. La mascota se había ido. Lo vi desde que nací ... obviando filosofía, se quedaron sin el Nacho, sin su cuerpo ya cansado.
La muerte se hizo presente. Las dudas, las más profundas, las de ellos, las de todos. Que mi cuerpo que mi alma, que el cielo parezca cielo.
Y entonces se mezcla todo, la voz vino desde lejos, casi desde el mismo miedo. Saliendo desde mi alma. Les conté como lo siento.Sentí que fluía todo sin tener preparado nada. Sumando mi desconsuelo, los abracé con palabras. Les prometí su reencuentro. Con Nacho. Les prometí para siempre, les prometí un hasta luego.
A sus almas yo las veo, las conozco mas que al cuerpo.
¿Podés reconocer la mía? La conozco en cualquier parte. No hay cielo que me confunda. No hay nube que me desvíe. Ni el desconsuelo, ni el miedo.
Cuando te miro de frente, no solo veo tu cuerpo, sus almas están presentes, no me pierdo en tu belleza, tu pelo negro no es nada, ni tus ojos enojados, ni las voz dulce del alba, ni la furiosa de anoche. Mas allá de cada gesto conozco lo que hay adentro.
Nos abrazamos un rato, la melancolía en el aire, les limpie a los dos los ojos, cerré los ojos al miedo, abrazando a los recuerdos.
Nos fuimos a tomar la leche.
viernes, 26 de marzo de 2010
Juego de la oca
Este mundo es para idiotas, la locura y la cordura andan juntas, y se cruzan.
No empecé desde el principio.
Se acabaron las ideas, estoy donde siempre estuve. Me mudo a las nuevas nuevas. Me cierro en lo que oscurece.
Mi desconsuelo, me duele.
A veces no quiero nada, me aburre, me desconcierta. No quiero pelear por nada, no quiero saber que quiero.
El gris del día que viene, aplasta lo que rodea, me impide cruzar los miedos.
No siempre lo bueno vence. Lo malo tiene su prensa.
El mundo es de los idiotas. Las verdades son oscuras. Lo que vale es lo que puede, Las verdades tienen miedo. Me recuesto en los opuestos. Los desafío a negarlo. No esperen que diga nada. No quiero escuchar verdades, desde el lugar del que sabe.
No quiero gritar tan fuerte, no quiero cruzar fronteras.
Ni me sobra ni me alcanza.
El juego recién comienza., los novatos que se corran, los cobardes ni lo intenten, que se tienten los que crean que este juego es para todos. Los valientes que se partan la cabeza. Este juego no es un juego. Las reglas no son tan claras. No las pone un señor de barba. Las reglas no tienen reglas. Y no son igual para todos. Si te quejas de las reglas, se vuelve al primer casillero. Las normas las pone un otro, que no entiende de este juego. No conoce de lo que hablo, ni el alma ni la locura. No quieras marcar las cartas. Las trampas las hacen otros. No hables de la justicia, ni de ganar con derechos. Este juego lo juegan todos, los que quieren, los que saben. Algunos ni se enteraron. Volver 10 casilleros.
Te compran con un puñado, se venden a mejor precio.
No pienses que sabes algo.
Las reglas nadie las sabe.
No empecé desde el principio.
Se acabaron las ideas, estoy donde siempre estuve. Me mudo a las nuevas nuevas. Me cierro en lo que oscurece.
Mi desconsuelo, me duele.
A veces no quiero nada, me aburre, me desconcierta. No quiero pelear por nada, no quiero saber que quiero.
El gris del día que viene, aplasta lo que rodea, me impide cruzar los miedos.
No siempre lo bueno vence. Lo malo tiene su prensa.
El mundo es de los idiotas. Las verdades son oscuras. Lo que vale es lo que puede, Las verdades tienen miedo. Me recuesto en los opuestos. Los desafío a negarlo. No esperen que diga nada. No quiero escuchar verdades, desde el lugar del que sabe.
No quiero gritar tan fuerte, no quiero cruzar fronteras.
Ni me sobra ni me alcanza.
El juego recién comienza., los novatos que se corran, los cobardes ni lo intenten, que se tienten los que crean que este juego es para todos. Los valientes que se partan la cabeza. Este juego no es un juego. Las reglas no son tan claras. No las pone un señor de barba. Las reglas no tienen reglas. Y no son igual para todos. Si te quejas de las reglas, se vuelve al primer casillero. Las normas las pone un otro, que no entiende de este juego. No conoce de lo que hablo, ni el alma ni la locura. No quieras marcar las cartas. Las trampas las hacen otros. No hables de la justicia, ni de ganar con derechos. Este juego lo juegan todos, los que quieren, los que saben. Algunos ni se enteraron. Volver 10 casilleros.
Te compran con un puñado, se venden a mejor precio.
No pienses que sabes algo.
Las reglas nadie las sabe.
viernes, 19 de marzo de 2010
Elecciones
Mi hermano de un tiempo a esta parte no para de hablar por teléfono, tiene algo. Habla despacito. Mi viejos a veces lo quieren matar. El teléfono esta abajo, en el living y a veces se queda hablando hasta la madrugada. Si, esta como loco. La locura tiene nombre. La conocí a los seis meses. A veces, de arriba escucho lo que dice. Me encanta que estén bien.
Se los ve enamorados. Yo tambien encontre una compañera. La verdad es que rápidamente se hizo querer, entre adolescencia y el tiempo se hizo mujer. Se hizo mi amiga. Una vez en una canchita de paddle, con una gran emocion le conté que iba a ser mama. Tenia un miedo! y a ella, se le llenaron los ojos de lágrimas.
Mi hermano se casa. Va a ser papá. Están tan felices!!
Crecimos juntas. La escuché y me escuchó.Se hizo familia. Fui tía.
Y a veces me quiso matar (lo se) y yo también a ella. A veces pienso muy diferente, igual siempre cerca.
No tengo caretas, me conoce. Hace tanto que me ve, que no la engaño. Sabe que a veces digo lo que no quiero. Que me arrepiento. Hay tanto cariño silencioso, las palabras nunca sobran, es un gen familiar, ella ya lo sabe.
A veces, aunque no quiera, la descubro. La descubro aunque no hable.
A veces la quise abrazar y no me animé, a veces hablé de más, otras de menos.
Fui la cuñada, la madrina, la amiga.
La vi feliz y triste. La vi llorar por la gente que yo amo. La vi llorar. Mil veces nos reímos juntas.
Compartimos cosas grandes y chiquitas. Nuestros niños y el enorme cariño que los une.Nos emocionamos con nuestras hijas, con verlas crecer de la mano. De un tiempo a esta parte comparto mucho más, se transformo en compañera, la descubrí de nuevo. me encontré cruzando otro camino. La conocí más, distinto y me encanto.
Estuvo bueno. Cambia el rumbo.
A la familia no se la elige, a los amigos si.
A ella también la elegí.
Se los ve enamorados. Yo tambien encontre una compañera. La verdad es que rápidamente se hizo querer, entre adolescencia y el tiempo se hizo mujer. Se hizo mi amiga. Una vez en una canchita de paddle, con una gran emocion le conté que iba a ser mama. Tenia un miedo! y a ella, se le llenaron los ojos de lágrimas.
Mi hermano se casa. Va a ser papá. Están tan felices!!
Crecimos juntas. La escuché y me escuchó.Se hizo familia. Fui tía.
Y a veces me quiso matar (lo se) y yo también a ella. A veces pienso muy diferente, igual siempre cerca.
No tengo caretas, me conoce. Hace tanto que me ve, que no la engaño. Sabe que a veces digo lo que no quiero. Que me arrepiento. Hay tanto cariño silencioso, las palabras nunca sobran, es un gen familiar, ella ya lo sabe.
A veces, aunque no quiera, la descubro. La descubro aunque no hable.
A veces la quise abrazar y no me animé, a veces hablé de más, otras de menos.
Fui la cuñada, la madrina, la amiga.
La vi feliz y triste. La vi llorar por la gente que yo amo. La vi llorar. Mil veces nos reímos juntas.
Compartimos cosas grandes y chiquitas. Nuestros niños y el enorme cariño que los une.Nos emocionamos con nuestras hijas, con verlas crecer de la mano. De un tiempo a esta parte comparto mucho más, se transformo en compañera, la descubrí de nuevo. me encontré cruzando otro camino. La conocí más, distinto y me encanto.
A la familia no se la elige, a los amigos si.
A ella también la elegí.
miércoles, 17 de marzo de 2010
Una fiesta unica
8:58. Como un martillazo las bocinas. Tuuuu!!!!!!!
Resonaba en su cabeza las últimas corridas. El andar apurado y la mirada centrada en la oportunidad de cruzar, para llegar en un minuto. Un choche inoportuno le frenó en su cara y supo que ese día había empezado como el culo. Quedó con el auto embotellada, luego de putear, se resignó. Sí, hoy llegaba más tarde. El viernes pasado había quedado claro que la semana siguiente iba a ser un caos.
9:14 Ni bien traspasó la puerta de la oficina, sintió el espesor del clima. El cuerpo tenso. El ambiente insostenible, comprendió la vulgar expresión "se cortaba con un cuchillo".
El jefe con los ojos celestes salidos de órbita gritaba a diestra y siniestra. Estatura media, pelado, y muy, muy enojado.
Ufffff.
Marta odiaba esa especial sensibilidad suya para preveer con anticipación cuando el día se iba a volver una mierda.
-Y a vos también!!! así la recibió
-Si para las doce no terminaron todo, las echo!!! vocifero.
Estaba rojo, la vena le explotaba. La gente que entraba a la oficina se sorprendía del griterío, pero el era ajeno a cualquier otra percepción de la realidad que no fuera la propia
Todos sabían que sólo era una expresión, pero la verdad es que la cabeza le estallaba y no creía poder abarcar un problema más. Lo miró con pocas expectativas.
Ana, su compañera lloraba.
Y ella también tuvo ganas de llorar. Haciendo un gran esfuerzo, dejó las cosas en su sitio y trató de no escuchar, le sostuvo la mirada. Por que siempre tenia que apuntar a las mismas pavadas. Todos los dias tenia una historia diferente. Ya sabia que ahí nada iba a cambiar nunca.
Se sintió presa. Hubiese querido mandarlo bien a la mierda y agarrar su cartera y dejar que todo se hundiera. Obvio que no podía.
La verdad es que últimamente no era eso lo único que se le estaba complicando, todo era una gran complicación, los chicos, la casa, las cosas que todo el tiempo le aumentaban.
Le habrían echo un gualicho??? No lo decía, porque la iban a tildar de loca. Estaba re podrida de jugarla de loca, ella, alimentaba esta idea de mil maneras y a veces le parecía que era la mejor manera de correrse del dolor. Pero últimamente le jugaba malas pasadas...
Laura, otra compañera de trabajo, ya había hablado con todos de José. Ella era una persona seria. Jose, no era brujo, era un hombre especial. Hacia rato que estaba por ir. Pero cuando mierda se iba a ser un minuto, y para colmo ese hijo de puta con el que dos veces había tenido a sus dos hermosos hijos, el único paréntesis de su vida. Lo único por lo cual valía la pena hacer cualquier esfuerzo.
En este ni siquiera podía conformarse con eso, estaba indignada, pero la verdad es que se dio cuenta que tenia que hacer algo. Iba a la psicóloga, al médico, al nutricionista, pero necesitaba algo de otra dimensión, algo en lo que no tuviera que poner su voluntad, su buena predisposición ni nada. Quería alguna solución diferente. No se, que titaran una papa para atrás, pelos de bruja, alas de chancho lo que sea. Cualquier cosa que cambie la racha.
Otra vez le pidió la dirección de este hombre, le volvió a decir que el estaba al lado de la carnicería, allá donde la ciudad se terminaba, la última casa, de la última calle donde habitaba la útima persona. Allí estaba, José dándole paz a tantas almas. Le volvió a aclarar que no se dejara llevar por las apariencias.
Hoy no podía, ese bendito evento le restaba el poco tiempo del que disponía. Ojalá terminara de una puta vez.
-Gracía cofirmó??? Gritó desde su despacho
Que Garcia pensó, el apellido mas común del planeta y él pretendía que así sin más le leyera la mente.
Ma si!! no tenia idea...
- Si Alberto- confirmó! Si era el que ambos tenían en la mente genial y sino mala suerte, para locos ya había mucho.
Se prometió pasar el día de la mejor manera y no escuchar ni los gritos ni nada de lo que este sujeto le quisiera decir.
La lista está confirmada??
Si, se sumaron los hijos de... quisó comenzar pero la vos desquiciada irrumpió desde un lugar mucho más lejano que la casa de José
Nooooooo, llamalos y deciles que no
Otro nuevo griterío.
Cuando el día llegaba a su fin, dos horas más del horario de salida, salió agotada, el auto que el infeliz había estacionado mal, tenia una cartelito naranja que indicaba: "vehículo en infracción".
Si, mañana iba a ver a José. No da para más.
Se levantó a las cinco y media, en silencio se vistió, dejó a la niñera con los chicos, y partió hacia donde se terminaba el mundo.
Reconoció la casilla ni bien llegó, no podía ser otra, estaba como insertada, como fuera de tiempo, corrida. Estacionó el auto y bajó. Pensó que nadie podía ir a esa hora, y que aquel hombre iba a estar dispuesto para ella. La ciudad muda, las calles no mostraban el menor signo de querer salir de la noche, los pastos mojados de rocío, y la gente aún dormía. El silencio era absoluto, sólo lo rompía algún camión recolector de basura.
La puerta de entrada era de madera, no tenia cerradura, sólo se apoyaba en un marco medio comido por el tiempo. Una especie de candado esperaba el momento de ser usado. La empujó suavemente y como metiéndose en otra dimensión, encontró una decena de personas que la miraron entrar como si fuese algo absolutamente normal. Con amabilidad la saludaron.
Tratando de no parecer ni sorprendida ni asustada se sentó en la única silla vacía, le dio la sensación de estar predestinada para ella.
-José está atendiendo??? consultó
Asintió una joven muy flaquita, que acunaba a un bebé dormido en sus brazos, la conversaciones eran similares a las de una sala de espera de hospital. Murmullos apagados y miradas de apoyo al otro, casi sabiendo de la intima necesidad de cada uno de los presentes.
Se acomodaban en la improvisada sala de espera al menos doce personas, con ella trece. El número no le gustó.
Todos eran raros. Prestó especial atención en un señor de barba negra, no podía acertar su edad, pero tenia los ojos muy hundidos en la cara y con gran ansiedad miraba la puerta.
La puerta se abrió y una vos llamó: Marta!!
Se paró impulsada por la sorpresa y el temor. A su alrededor nadie mostró sorpresa. Ella no se había anunciado. Cómo sabia su nombre??
José era exactamente lo opuesto a lo que había imaginado, todo lo raro del lugar desaparecía en esa sala, una mesa, con una pava y una mate, dos sillas, una estufa hogar al fondo y paredes blancas. Cálida y normal. El tranquilo ambiente tenia su correlato en José. Él era de mediana estatura, con una sonrisa sincera y ojos que hablaban solos.
-Sentate le dijo
-Cómo sabés mi nombre??
-Lo sé Marta- respondió- no te quiere, lo sabés. Es hora de terminar con esa historia. Vas a juntar dos alas de chancho, tres patas de lombriz y dos dientes de canario. Los metés en agua y lo hervís.
Marta tuvo la absoluta certeza de que la estaba cargando. Lo único que le faltaba a ella, después del sacrificio que había echo para ir, era que este tipo la cargara.
-Me está cargando?? La verdad es que estaba harta de todo y después de aguantar al infeliz de su ex marido, al loco de su jefe y todos sus quilombos le faltaba sólo las jodas de este brujo loco.
No- contestó- no hay soluciones mágicas, si lo que estás esperando es que todo lo haga yo no vas a salir. Estás mal, pero la vida es esta. Estás con problemas con el trabajo, hay un señor calvo que te maltrata, un compañero que habla mal de vos, una compañera que te tiene bronca. Y vos no aguantás más.
A Marta se le empezaron a caer gruesas lágrimas, realmente no daba más. Ella era una víctima.
José siguió, vas a tener que seguir trabajando, y tenés dos hijos que te dan fuerzas, y lo vas a lograr. No hay gualicho que valga.
La vida está llena de gente que te odia, otra que te quiere maltratar y vos sos la única que te pude salvar. Pero sin magia. O con tu magia. Lucas, se fue, está con otra y no importa. Ya está.
Junto con dos alas de chancho, tres patas de lombriz y dos dientes de canario lo entierras (sonrió). Sos sana, inteligente y esta es tu segunda oportunidad. Aprovechala.
Marta lloró un buen rato. José la dejó, él sabia que ella había ido a otra cosa, pero él le estaba dando lo que necesitaba, fuerzas. Le sirvió un mate. El sabor no era igual a los otros mates que alguna vez tomó. La habitación se iluminó. Se sintió más fuerte. Esperó a que se tranquilice.
-Ya está. Vas a estar mejor
Marta ya se sintió mejor, cuando se paró José le dio un beso.
-Ah, andá a la fiesta!!
Marta le sonrió. Cuando salió en la sala de espera no había nadie. Eran las ocho y la verdad es que no había notado el paso del tiempo.
La verdad es que el clima en la oficina seguía igual de tenso, ella estaba mas tranquila. La lista de invitados seguía como tema del día, Alberto seguía loco.
-Les aviso que los empleados no van, porque estamos pasados de invitados.
Acá todo era así, un rato una cosa, otro rato otra. Ya estaba acostumbrada.
Marta sonrió, en esa fiesta iba a encontrar a un montón de personas que quería conocer, y después de los quilombos de esas semanas, se iba a dar el gusto de ver a la brujita Veron. Las chicas estaban queriendo zafar de la reunión, pero ella tenia la posta. Ella había estado con el vudu, con José y le había dicho que en esa fiesta ellas iban a estar.
Para vos Andre
Resonaba en su cabeza las últimas corridas. El andar apurado y la mirada centrada en la oportunidad de cruzar, para llegar en un minuto. Un choche inoportuno le frenó en su cara y supo que ese día había empezado como el culo. Quedó con el auto embotellada, luego de putear, se resignó. Sí, hoy llegaba más tarde. El viernes pasado había quedado claro que la semana siguiente iba a ser un caos.
9:14 Ni bien traspasó la puerta de la oficina, sintió el espesor del clima. El cuerpo tenso. El ambiente insostenible, comprendió la vulgar expresión "se cortaba con un cuchillo".
El jefe con los ojos celestes salidos de órbita gritaba a diestra y siniestra. Estatura media, pelado, y muy, muy enojado.
Ufffff.
Marta odiaba esa especial sensibilidad suya para preveer con anticipación cuando el día se iba a volver una mierda.
-Y a vos también!!! así la recibió
-Si para las doce no terminaron todo, las echo!!! vocifero.
Estaba rojo, la vena le explotaba. La gente que entraba a la oficina se sorprendía del griterío, pero el era ajeno a cualquier otra percepción de la realidad que no fuera la propia
Todos sabían que sólo era una expresión, pero la verdad es que la cabeza le estallaba y no creía poder abarcar un problema más. Lo miró con pocas expectativas.
Ana, su compañera lloraba.
Y ella también tuvo ganas de llorar. Haciendo un gran esfuerzo, dejó las cosas en su sitio y trató de no escuchar, le sostuvo la mirada. Por que siempre tenia que apuntar a las mismas pavadas. Todos los dias tenia una historia diferente. Ya sabia que ahí nada iba a cambiar nunca.
Se sintió presa. Hubiese querido mandarlo bien a la mierda y agarrar su cartera y dejar que todo se hundiera. Obvio que no podía.
La verdad es que últimamente no era eso lo único que se le estaba complicando, todo era una gran complicación, los chicos, la casa, las cosas que todo el tiempo le aumentaban.
Le habrían echo un gualicho??? No lo decía, porque la iban a tildar de loca. Estaba re podrida de jugarla de loca, ella, alimentaba esta idea de mil maneras y a veces le parecía que era la mejor manera de correrse del dolor. Pero últimamente le jugaba malas pasadas...
Laura, otra compañera de trabajo, ya había hablado con todos de José. Ella era una persona seria. Jose, no era brujo, era un hombre especial. Hacia rato que estaba por ir. Pero cuando mierda se iba a ser un minuto, y para colmo ese hijo de puta con el que dos veces había tenido a sus dos hermosos hijos, el único paréntesis de su vida. Lo único por lo cual valía la pena hacer cualquier esfuerzo.
En este ni siquiera podía conformarse con eso, estaba indignada, pero la verdad es que se dio cuenta que tenia que hacer algo. Iba a la psicóloga, al médico, al nutricionista, pero necesitaba algo de otra dimensión, algo en lo que no tuviera que poner su voluntad, su buena predisposición ni nada. Quería alguna solución diferente. No se, que titaran una papa para atrás, pelos de bruja, alas de chancho lo que sea. Cualquier cosa que cambie la racha.
Otra vez le pidió la dirección de este hombre, le volvió a decir que el estaba al lado de la carnicería, allá donde la ciudad se terminaba, la última casa, de la última calle donde habitaba la útima persona. Allí estaba, José dándole paz a tantas almas. Le volvió a aclarar que no se dejara llevar por las apariencias.
Hoy no podía, ese bendito evento le restaba el poco tiempo del que disponía. Ojalá terminara de una puta vez.
-Gracía cofirmó??? Gritó desde su despacho
Que Garcia pensó, el apellido mas común del planeta y él pretendía que así sin más le leyera la mente.
Ma si!! no tenia idea...
- Si Alberto- confirmó! Si era el que ambos tenían en la mente genial y sino mala suerte, para locos ya había mucho.
Se prometió pasar el día de la mejor manera y no escuchar ni los gritos ni nada de lo que este sujeto le quisiera decir.
La lista está confirmada??
Si, se sumaron los hijos de... quisó comenzar pero la vos desquiciada irrumpió desde un lugar mucho más lejano que la casa de José
Nooooooo, llamalos y deciles que no
Otro nuevo griterío.
Cuando el día llegaba a su fin, dos horas más del horario de salida, salió agotada, el auto que el infeliz había estacionado mal, tenia una cartelito naranja que indicaba: "vehículo en infracción".
Si, mañana iba a ver a José. No da para más.
Se levantó a las cinco y media, en silencio se vistió, dejó a la niñera con los chicos, y partió hacia donde se terminaba el mundo.
Reconoció la casilla ni bien llegó, no podía ser otra, estaba como insertada, como fuera de tiempo, corrida. Estacionó el auto y bajó. Pensó que nadie podía ir a esa hora, y que aquel hombre iba a estar dispuesto para ella. La ciudad muda, las calles no mostraban el menor signo de querer salir de la noche, los pastos mojados de rocío, y la gente aún dormía. El silencio era absoluto, sólo lo rompía algún camión recolector de basura.
La puerta de entrada era de madera, no tenia cerradura, sólo se apoyaba en un marco medio comido por el tiempo. Una especie de candado esperaba el momento de ser usado. La empujó suavemente y como metiéndose en otra dimensión, encontró una decena de personas que la miraron entrar como si fuese algo absolutamente normal. Con amabilidad la saludaron.
Tratando de no parecer ni sorprendida ni asustada se sentó en la única silla vacía, le dio la sensación de estar predestinada para ella.
-José está atendiendo??? consultó
Asintió una joven muy flaquita, que acunaba a un bebé dormido en sus brazos, la conversaciones eran similares a las de una sala de espera de hospital. Murmullos apagados y miradas de apoyo al otro, casi sabiendo de la intima necesidad de cada uno de los presentes.
Se acomodaban en la improvisada sala de espera al menos doce personas, con ella trece. El número no le gustó.
Todos eran raros. Prestó especial atención en un señor de barba negra, no podía acertar su edad, pero tenia los ojos muy hundidos en la cara y con gran ansiedad miraba la puerta.
La puerta se abrió y una vos llamó: Marta!!
Se paró impulsada por la sorpresa y el temor. A su alrededor nadie mostró sorpresa. Ella no se había anunciado. Cómo sabia su nombre??
José era exactamente lo opuesto a lo que había imaginado, todo lo raro del lugar desaparecía en esa sala, una mesa, con una pava y una mate, dos sillas, una estufa hogar al fondo y paredes blancas. Cálida y normal. El tranquilo ambiente tenia su correlato en José. Él era de mediana estatura, con una sonrisa sincera y ojos que hablaban solos.
-Sentate le dijo
-Cómo sabés mi nombre??
-Lo sé Marta- respondió- no te quiere, lo sabés. Es hora de terminar con esa historia. Vas a juntar dos alas de chancho, tres patas de lombriz y dos dientes de canario. Los metés en agua y lo hervís.
Marta tuvo la absoluta certeza de que la estaba cargando. Lo único que le faltaba a ella, después del sacrificio que había echo para ir, era que este tipo la cargara.
-Me está cargando?? La verdad es que estaba harta de todo y después de aguantar al infeliz de su ex marido, al loco de su jefe y todos sus quilombos le faltaba sólo las jodas de este brujo loco.
No- contestó- no hay soluciones mágicas, si lo que estás esperando es que todo lo haga yo no vas a salir. Estás mal, pero la vida es esta. Estás con problemas con el trabajo, hay un señor calvo que te maltrata, un compañero que habla mal de vos, una compañera que te tiene bronca. Y vos no aguantás más.
A Marta se le empezaron a caer gruesas lágrimas, realmente no daba más. Ella era una víctima.
José siguió, vas a tener que seguir trabajando, y tenés dos hijos que te dan fuerzas, y lo vas a lograr. No hay gualicho que valga.
La vida está llena de gente que te odia, otra que te quiere maltratar y vos sos la única que te pude salvar. Pero sin magia. O con tu magia. Lucas, se fue, está con otra y no importa. Ya está.
Junto con dos alas de chancho, tres patas de lombriz y dos dientes de canario lo entierras (sonrió). Sos sana, inteligente y esta es tu segunda oportunidad. Aprovechala.
Marta lloró un buen rato. José la dejó, él sabia que ella había ido a otra cosa, pero él le estaba dando lo que necesitaba, fuerzas. Le sirvió un mate. El sabor no era igual a los otros mates que alguna vez tomó. La habitación se iluminó. Se sintió más fuerte. Esperó a que se tranquilice.
-Ya está. Vas a estar mejor
Marta ya se sintió mejor, cuando se paró José le dio un beso.
-Ah, andá a la fiesta!!
Marta le sonrió. Cuando salió en la sala de espera no había nadie. Eran las ocho y la verdad es que no había notado el paso del tiempo.
La verdad es que el clima en la oficina seguía igual de tenso, ella estaba mas tranquila. La lista de invitados seguía como tema del día, Alberto seguía loco.
-Les aviso que los empleados no van, porque estamos pasados de invitados.
Acá todo era así, un rato una cosa, otro rato otra. Ya estaba acostumbrada.
Marta sonrió, en esa fiesta iba a encontrar a un montón de personas que quería conocer, y después de los quilombos de esas semanas, se iba a dar el gusto de ver a la brujita Veron. Las chicas estaban queriendo zafar de la reunión, pero ella tenia la posta. Ella había estado con el vudu, con José y le había dicho que en esa fiesta ellas iban a estar.
Para vos Andre
lunes, 15 de marzo de 2010
Sin miedo
No se,
la casa se puso triste,
los sonidos se perdieron,
las sombras se vieron secas,
cambiaron los aromas.
No quiero que tengas miedo.
me salen cien mil palabras.
Yo se que no esperas nada, una mano, un oido
El dolor llega de pronto,
no avisa, no pone alertas
se adueña de las paredes.
Despues los amaneceres, las lunas
los dias pasan volando...
Hay fantasmas bien guardados, se esconden,
se ocultan, no quiren que se los vea,
te asustan con su silencio. te quieren dejar callado.
Insistente,
sabiendo de la victoria
lo busque por todos lados,
revise cien mil cajones.
Los placares, las repisas. los rincones olvidados.
No estaba.
Seguro de haberlo visto, lo enfrente,
abri todas las puertas, las ventanas
los lugares mas remotos,
los presentes, los pasados
alli donde era imposible.
Di vuelta por todos lados.
Y no estaba
No quedaba mas espacios que pudieran revelarlo.
consiente de la derrota
se fue,
huyendo en estas lineas...
la casa se puso triste,
los sonidos se perdieron,
las sombras se vieron secas,
cambiaron los aromas.
No quiero que tengas miedo.
me salen cien mil palabras.
Yo se que no esperas nada, una mano, un oido
El dolor llega de pronto,
no avisa, no pone alertas
se adueña de las paredes.
Despues los amaneceres, las lunas
los dias pasan volando...
Hay fantasmas bien guardados, se esconden,
se ocultan, no quiren que se los vea,
te asustan con su silencio. te quieren dejar callado.
Insistente,
sabiendo de la victoria
lo busque por todos lados,
revise cien mil cajones.
Los placares, las repisas. los rincones olvidados.
No estaba.
Seguro de haberlo visto, lo enfrente,
abri todas las puertas, las ventanas
los lugares mas remotos,
los presentes, los pasados
alli donde era imposible.
Di vuelta por todos lados.
Y no estaba
No quedaba mas espacios que pudieran revelarlo.
consiente de la derrota
se fue,
huyendo en estas lineas...
sábado, 13 de marzo de 2010
Cosas de la vida.
Hace diez años, un lunes caluroso, terminaba la espera. Era el tope.Tipo 8 te levantaste y con esa sabiduría que te caracteriza acomodaste un poquito todo y saliste con el vestido floreado, los pies un poco hinchados y la cara ancha de cansancio y felicidad.
Una ultima mirada hacia adentro, todo en relativo orden. Jamas salís con la casa desordenada. Pasillo eterno de cerámicos rojos, algunos levantados. Por suerte el ascensor funcionaba y bajaste los cinco pisos, con una tranquilidad aparente, esa que casi siempre tenes, la que has perdido desde que irrumpí en tu vida solo unas pocas veces. Se que tenias miedo, pero no se notaba.
Cuando digo irrumpí es la absoluta realidad, hay amistades que se generan a través del tiempo, de una actividad o de pequeños sucesos que día a día te acercan. En este caso yo me abalance con mi amistad, con mi hijo y con todas las ganas de compartir esta nueva vida. Y estabas vos con tu organizacion, Coni y toda tu calidez.
Nos encontramos para siempre. Ocupaste ese espacio que yo no sabia que estaba vacio, cuando ya no andas irrumpiendo en la vida de nadie. A esta edad ya las piezas no encajan tan perfectas. No sos amiga porque tenes la misma edad, ni porque te encontras en la parada del colectivo.
Pero esta vez si. Las partes encajaron. Y durante unos cuantos años nos encargamos, en el tiempo libre, de celebrar el encuentro. Un almuerzo retardado, sandwich de panadería, Coni y Tomas en la guardería, una novela de fondo ( la nuestra) y todos los problemas cotidianos en medio de risas y lágrimas. Muchas mas risas.
Roberto, el encargado, Josefina y su perro salchicha con sus historias eternas. Nuestra sospecha infantil de romance. Los vecinos que pasaban por un tiempo, la parejita perfecta del 5 A, las tardes de bicicleta y el ritmo perezoso de dias casi iguales. Todos lindos.
Un olvidado gimnasio, y el reconocimiento de las cosas en común. El enorme cariño que día a día fue creciendo.
Mi embrazo, tu presencia, tus eternas palabras de tranquilidad. Mi medica. A tu pesar, la mejor.
Tu embarazo, nueve meses compartidos.
Y el día.
Yo también sabia que ese era , la casi convivencia que nos unía en esa época no me permitia ignorarlo.
Tu espera fue casi paralela a la mía, y seguro la que vivi mas de cerca que cualquier otra en mi vida.
Por suerte el hospital estaba ahi nomas, a una cuadra y media y a vos esas cosas te encantan. Moverte poco, y que tus actividades estén en un ámbito cercano.
Pero ese lunes trece caminaste esas cuadritas, y no quiero mentir, pero me parece que nos cruzamos y me dijiste que agarrabas algunas cosas, le avisabas a Juli y te internabas.
Que hace con Coni??
Tampoco recuerdo si se encargaban tus hermanas, yo o ya estaba tu mama.
Era el momento.
Intimo, muy especial, subiste y no te vi salir.
Me dijiste que tenias miedo. Yo que te iba a decir. Vos eras la templada. Pero te dije que iba a ser un minutito. Que en breve los cuatro se volvían a 61.
Ese mismo día nació Manuel, y tengo grabado en mis ojos tu imagen, inmensa de felicidad, sonriente y bastante cansada.
Hace diez años, un lunes mucho menos fresco que el de hoy, irrumpía en tu vida Manu. Llenando de dibujos, de enojos y enormes alegrías.
Nos separan hoy mucho mas que tres pisos, pero la vida da sorpresas, a veces muy hermosas. Y a pesar del tiempo y de no tener ya el tiempo para la novela, el cariño sigue creciendo. En mi corazón seguís a tres pisos, a un paso del abrazo, a un ring de la palabra y al constante intento, de en medio de una pizza y una cerveza, tengamos esas charlas que entran de lleno al alma.
Feliz cumple Manu!!!
Te quiero amiga!!!
Una ultima mirada hacia adentro, todo en relativo orden. Jamas salís con la casa desordenada. Pasillo eterno de cerámicos rojos, algunos levantados. Por suerte el ascensor funcionaba y bajaste los cinco pisos, con una tranquilidad aparente, esa que casi siempre tenes, la que has perdido desde que irrumpí en tu vida solo unas pocas veces. Se que tenias miedo, pero no se notaba.
Cuando digo irrumpí es la absoluta realidad, hay amistades que se generan a través del tiempo, de una actividad o de pequeños sucesos que día a día te acercan. En este caso yo me abalance con mi amistad, con mi hijo y con todas las ganas de compartir esta nueva vida. Y estabas vos con tu organizacion, Coni y toda tu calidez.
Nos encontramos para siempre. Ocupaste ese espacio que yo no sabia que estaba vacio, cuando ya no andas irrumpiendo en la vida de nadie. A esta edad ya las piezas no encajan tan perfectas. No sos amiga porque tenes la misma edad, ni porque te encontras en la parada del colectivo.
Pero esta vez si. Las partes encajaron. Y durante unos cuantos años nos encargamos, en el tiempo libre, de celebrar el encuentro. Un almuerzo retardado, sandwich de panadería, Coni y Tomas en la guardería, una novela de fondo ( la nuestra) y todos los problemas cotidianos en medio de risas y lágrimas. Muchas mas risas.
Roberto, el encargado, Josefina y su perro salchicha con sus historias eternas. Nuestra sospecha infantil de romance. Los vecinos que pasaban por un tiempo, la parejita perfecta del 5 A, las tardes de bicicleta y el ritmo perezoso de dias casi iguales. Todos lindos.
Un olvidado gimnasio, y el reconocimiento de las cosas en común. El enorme cariño que día a día fue creciendo.
Mi embrazo, tu presencia, tus eternas palabras de tranquilidad. Mi medica. A tu pesar, la mejor.
Tu embarazo, nueve meses compartidos.
Y el día.
Yo también sabia que ese era , la casi convivencia que nos unía en esa época no me permitia ignorarlo.
Tu espera fue casi paralela a la mía, y seguro la que vivi mas de cerca que cualquier otra en mi vida.
Por suerte el hospital estaba ahi nomas, a una cuadra y media y a vos esas cosas te encantan. Moverte poco, y que tus actividades estén en un ámbito cercano.
Pero ese lunes trece caminaste esas cuadritas, y no quiero mentir, pero me parece que nos cruzamos y me dijiste que agarrabas algunas cosas, le avisabas a Juli y te internabas.
Que hace con Coni??
Tampoco recuerdo si se encargaban tus hermanas, yo o ya estaba tu mama.
Era el momento.
Intimo, muy especial, subiste y no te vi salir.
Me dijiste que tenias miedo. Yo que te iba a decir. Vos eras la templada. Pero te dije que iba a ser un minutito. Que en breve los cuatro se volvían a 61.
Ese mismo día nació Manuel, y tengo grabado en mis ojos tu imagen, inmensa de felicidad, sonriente y bastante cansada.
Hace diez años, un lunes mucho menos fresco que el de hoy, irrumpía en tu vida Manu. Llenando de dibujos, de enojos y enormes alegrías.
Nos separan hoy mucho mas que tres pisos, pero la vida da sorpresas, a veces muy hermosas. Y a pesar del tiempo y de no tener ya el tiempo para la novela, el cariño sigue creciendo. En mi corazón seguís a tres pisos, a un paso del abrazo, a un ring de la palabra y al constante intento, de en medio de una pizza y una cerveza, tengamos esas charlas que entran de lleno al alma.
Feliz cumple Manu!!!
Te quiero amiga!!!
miércoles, 10 de marzo de 2010
Un dia cualquiera. Mujeres
El dia se inicia
Papa que se afeita. Arropa de a uno.
Mama se levanta. Planchó la camisa, preparó la tarta. Para el mediodia.
Rápido, corriendo al trabajo.
La pava en el fuego. Desayuno, un te, alguna tostada.
Arriba, se abren las puertas, siete y media. A la escuela.
Se sienten los pasos,
apurados bajan la escalera.
En el baño de abajo, carmín en los labios.
Salimos en auto.
Un llamado a la salida, me buscas? y la espera en la escuela. Sin grandes aspavientos. En la puerta. Mama con chaqueta. Olor de odontólogo. En el auto, mama esperando. Algún reto retorico. A la pasada una compra, unos churrascos, para acompañar la tarta. Rápido a casa.
Entramos, algunas preguntas, la escuela, la prueba, algun nuevo plan chino. Llevame, traeme, comprame, esperame. Legamos a casa, el plato en la mesa . Una siesta rápida.
Pasos apurados, el secador, el lápiz de labio. Impecable. Spray en el pelo. Atractiva. Lunar en la frente
Chau ma.
De nuevo al trabajo. Sin quejas.
Miércoles y viernes a lo de la abuela. Mientras atiende pacientes, la abuela le prepara un te rapidito.
Contenta lo toma. En el consultorio la gente la espera.
Odontología, su sueño.
La vuelta al trabajo.
Cocinando, papa que le cuenta, conversaciones de fondo.
atenta en la escucha.
Compraste las hojas? Mañana hay reunion...
Queres que lo diga? Llanura pampeana.
Muy bien! leelo de nuevo
El día termina,
recoge la mesa
mirando la tele.
Papa la acompaña
Se apagan las luces.
El día termina.
Mujeres eternas.
Papa que se afeita. Arropa de a uno.
Mama se levanta. Planchó la camisa, preparó la tarta. Para el mediodia.
Rápido, corriendo al trabajo.
La pava en el fuego. Desayuno, un te, alguna tostada.
Arriba, se abren las puertas, siete y media. A la escuela.
Se sienten los pasos,
apurados bajan la escalera.
En el baño de abajo, carmín en los labios.
Salimos en auto.
Un llamado a la salida, me buscas? y la espera en la escuela. Sin grandes aspavientos. En la puerta. Mama con chaqueta. Olor de odontólogo. En el auto, mama esperando. Algún reto retorico. A la pasada una compra, unos churrascos, para acompañar la tarta. Rápido a casa.
Entramos, algunas preguntas, la escuela, la prueba, algun nuevo plan chino. Llevame, traeme, comprame, esperame. Legamos a casa, el plato en la mesa . Una siesta rápida.
Pasos apurados, el secador, el lápiz de labio. Impecable. Spray en el pelo. Atractiva. Lunar en la frente
Chau ma.
De nuevo al trabajo. Sin quejas.
Miércoles y viernes a lo de la abuela. Mientras atiende pacientes, la abuela le prepara un te rapidito.
Contenta lo toma. En el consultorio la gente la espera.
Odontología, su sueño.
La vuelta al trabajo.
Cocinando, papa que le cuenta, conversaciones de fondo.
atenta en la escucha.
Compraste las hojas? Mañana hay reunion...
Queres que lo diga? Llanura pampeana.
Muy bien! leelo de nuevo
El día termina,
recoge la mesa
mirando la tele.
Papa la acompaña
Se apagan las luces.
El día termina.
Mujeres eternas.
martes, 9 de marzo de 2010
Esta no es un receta...
Las tortas fritas me salen bien. Hace mucho que nos las hago. No creo que solo las podamos comer cuando hace frío. Son pesadas. Aunque las que yo hago no, porque se hacen con vegetalina. La receta me la paso Chiche. Chiche es una casi abuela que en realidad no es. La familia de mi mama esta llena de parientes que no son. Que son a través del cariño. A fuerza de quererlos se hicieron familia. Ella cocina bárbaro. De todo. Hace muchos años le pregunte como se hacían las tortas fritas. Y me paso la receta. Es facilisima. Barbara. Nadie le cuente a una cocinera esto que estoy escribiendo. Es poco serio.
Caro, ni una palabra a Pauli.
Yo no soy cocinera, ni quiero serlo. Algunos dicen (los que me quieren muuuucho) que si me dedicase cocinaría bárbaro. No hay ningún antecedente que lo confirme. Pizzas ricas. O así lo creía. Un día las comió un amigo que cocina bárbaro y no lo impresione (son ricas, les falta un poco de gusto)
Caro, ni una palabra a Juli.
Nada del otro mundo, algún buen flan y esporádicas recetas que solo ejecute, cero magia. Mi abuela me paso la receta del tuco, es una imitacion, nadie lo confunde con el original. Por eso esta apreciación es bastante extraña, porque se supone que con poquito seria buena, pero nunca he demostrado nada. En realidad muy poco. La verdad es que no se de donde lo sacan.
Por otra parte, no solo me pasa con la cocina, este pre supuesto es un recurso que no se si lo provoco o se provoca (lo estoy tratando en terapia). Resulta que muchos creen que puedo ser buena para muchas cosas. Pocas veces lo demuestro. Pero dejo la vaga idea de que quizás podría ser mucho mejor, para muchas cosas, de lo que finalmente soy. Los dejo con las ganas. A veces a mi también.
Pero, me fui por las ramas, volvamos a las tortas fritas. La verdad, soy buena. Hasta me las pedían. Salían muy parecidas a las de Chiche. Algunos de los que lean estoy segura, las comieron. La verdad es que tal vez a todos le salgan genial, porque no hay forma de hacerlas mal. No se. Es tan fácil.....
Les paso a mi manera. la receta: un kilo de harina común, un poquito de vegetalina liquida (derretida en al fuego) y agua con sal tibia. Cantidad: al tun tun, o lo que se necesita. Se deja un rato en la heladera.
Se saca, se amasa. Cuando lo cortas en cuadrados o rombos se le hace una raya con el cuchillo en el medio. Para que no se infle. Igual a veces se infla. A algunos les gusta mas quemadas, con sal, con azúcar. Si, es una pavada. Pero no restemos merito, hay miles de pavadas que me salen espantosas. La empanadas de carne. Y. por mas simples que sean mis tortas fritas, son realmente ricas.
Lo importante de ellas es cuándo se sirven. Lo importante es, quienes las comen. Las conocí en una reunión de baraja. En la casa de los abuelos. Todos jugaban muy interesados, y Chiche, hacia parvas de tortas fritas. Ella no alcanzaba a llegar a la mesa del comedor con el plato lleno que ya se vaciaba de nuevo. Mi abuela se encargaba del mate. No quiero mentir, me parece que ha llegado a hacer dos kilos. Esta bien, los que comían eran muchos, once o doce, y la reunión duraba unas cuantas horas. El mate
La reunión era divina, me encantaba verlos jugar y comer, muchos ya no están y ya no juegan a las cartas. Por lo menos acá. Quizá lo importante no sean las tortas fritas, quizá me quedo el sabor de la reunión, pero cuando hago las tortas fritas me acuerdo de todos los que las comimos.
En definitiva, si un día de lluvia, de esos horribles, cuando te quedas adentro y prendes la estufa, me quieren llamar voy, y les hago unas tortas fritas.
Caro, ni una palabra a Pauli.
Yo no soy cocinera, ni quiero serlo. Algunos dicen (los que me quieren muuuucho) que si me dedicase cocinaría bárbaro. No hay ningún antecedente que lo confirme. Pizzas ricas. O así lo creía. Un día las comió un amigo que cocina bárbaro y no lo impresione (son ricas, les falta un poco de gusto)
Caro, ni una palabra a Juli.
Nada del otro mundo, algún buen flan y esporádicas recetas que solo ejecute, cero magia. Mi abuela me paso la receta del tuco, es una imitacion, nadie lo confunde con el original. Por eso esta apreciación es bastante extraña, porque se supone que con poquito seria buena, pero nunca he demostrado nada. En realidad muy poco. La verdad es que no se de donde lo sacan.
Por otra parte, no solo me pasa con la cocina, este pre supuesto es un recurso que no se si lo provoco o se provoca (lo estoy tratando en terapia). Resulta que muchos creen que puedo ser buena para muchas cosas. Pocas veces lo demuestro. Pero dejo la vaga idea de que quizás podría ser mucho mejor, para muchas cosas, de lo que finalmente soy. Los dejo con las ganas. A veces a mi también.
Pero, me fui por las ramas, volvamos a las tortas fritas. La verdad, soy buena. Hasta me las pedían. Salían muy parecidas a las de Chiche. Algunos de los que lean estoy segura, las comieron. La verdad es que tal vez a todos le salgan genial, porque no hay forma de hacerlas mal. No se. Es tan fácil.....
Les paso a mi manera. la receta: un kilo de harina común, un poquito de vegetalina liquida (derretida en al fuego) y agua con sal tibia. Cantidad: al tun tun, o lo que se necesita. Se deja un rato en la heladera.
Se saca, se amasa. Cuando lo cortas en cuadrados o rombos se le hace una raya con el cuchillo en el medio. Para que no se infle. Igual a veces se infla. A algunos les gusta mas quemadas, con sal, con azúcar. Si, es una pavada. Pero no restemos merito, hay miles de pavadas que me salen espantosas. La empanadas de carne. Y. por mas simples que sean mis tortas fritas, son realmente ricas.
La reunión era divina, me encantaba verlos jugar y comer, muchos ya no están y ya no juegan a las cartas. Por lo menos acá. Quizá lo importante no sean las tortas fritas, quizá me quedo el sabor de la reunión, pero cuando hago las tortas fritas me acuerdo de todos los que las comimos.
En definitiva, si un día de lluvia, de esos horribles, cuando te quedas adentro y prendes la estufa, me quieren llamar voy, y les hago unas tortas fritas.
lunes, 1 de marzo de 2010
Otro primer Dia
Revise los placares. Estaba segura, los había guardado ahí. En ese sector del placard, arriba de la mesita de luz, con las cosas de invierno. Abrí. Seis bolsas, obvio sin identificar. Siempre que las guardo creo que me voy a acordar. Siempre, siempre me arrepiento (tarde) de no haberlo hecho. Poleras mias, mas ropa de invierno y alguna de verano que me acababa de dar cuenta, no había usado en toda la temporada. Mucho no la había echado en falta. Con un poco de culpa por mi desorden y por la cantidad de ropa de mas acumulada, las separe. La cuarta bolsa por suerte, almacenaba lo que buscaba. La saque tres días antes de necesitarlo.
Chombas, pantalones y polleras escolares dormían desde diciembre. Algunas manchas de tinta y el olor inconfundible de la escolaridad. Todos los años, al finalizar el ciclo lectivo tengo aun la sensacion infantil de guardarlo para siempre.
Saque las prendas y comencé la tarea de rescatar lo que podia seguir estando en uso y advertir nuevamanete como pasan los años. Mientras me di vuelta un minuto, crecieron sin parar.
Veinte centímetros mas del pantalón y la pollera se tranformo en minifalda... Sin pensarlo evoque el primer día de jardín, sala roja, los pintores y la bolsita. Las docentes que te acompañaron en tu crecimiento, el de tus hijos y el tiempo a una velocidad infinita. Imparable.
Reparé en la idea del único e inconfundible primer día lleno de ingenuas promesas.
Me propongo: Subrayar todos los títulos, tener siempre los lápices con punta, nada de borroneadas y llevar al dia todas las materias. Por supuesto nada de retos ni notas en el cuaderno de comunicaciones . Este año voy a ser prolijo
Cada ciclo renovando la eterna promesa casi imposible de cumplir.
También recordé al adorado Felipe de Mafalda y su pesadez en esos días de escuela, de sumas y restas, de ortografia y el analisis de oraciones con las que a veces nos hacían temblar. Como no identificarse con el absurdo deseo de llegar un día y encontrar la escuela con policias rodeándola y diciendo que no se podia concurrir. O al menos, cerrada por falta de agua.
Aunque al segundo nos arrepintiéramos, no dejará nunca de ser una fantasía frecuente junto con la convicción de que esa eterna sucesión de aprendizajes es una condena temprana . No era un castigo innecesario???
Y sin embrago, al empezar un nuevo año las ilusiones se renuevan, los aromas, esa mezcla de verano tardio con el otoño tocando la puerta, los guarda-polvos nuevos , los cuadernos blancos, forrados en verde, azul, rojo o el personaje mas querido. El peinado tirante de las nenas y miles de papas emocionados de acompañarlos. Nosotros, los hoy adultos, frente a la certeza de saberlos tan afortunados de poder estar en ese lugar en que solo los niños estan o debieran estar.
La alegría de reencontrarse, ese dia, con todos aquellos con los que comenzaran a delinear las personalidades futuras. Amigos entrañables, maestras justas e injustas. Algunas que comenzaron siendo ogros y pasaron a a ser referentes en las vida de cada uno. Materias amadas y odiadas. Música y Educación Física, las mas queridas El dolorcito en la panza de esperar el ingreso de un compañerito nuevo, o el vértigo de arrancar una nueva etapa. Todo mezclado transformando ese dia, en un cumulo de sensaciones mezcladas.
Hoy, a tantos años, sabiendo lo hermoso que es transitar este camino, aunque a veces pesen un poco los madrugones, quiza desde este lugar, mas maduro, solo quizá, recorro todos aquellos primeros días que guardo en mi alma. A todos los chicos de mi vida les deseo suerte y a todos los niños que fuimos un día nos deseo, en cada etapa que nos toque transitar otro gran primer día de clases.
Con todo mi amor a Tomasito y Lulu
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