Estuve a punto de cambiarle el nombre. Mínimo pasar a Algunas cosas. También me asustan los diminutivos. También los cambios. Basta de preguntas.
lunes, 1 de marzo de 2010
Otro primer Dia
Revise los placares. Estaba segura, los había guardado ahí. En ese sector del placard, arriba de la mesita de luz, con las cosas de invierno. Abrí. Seis bolsas, obvio sin identificar. Siempre que las guardo creo que me voy a acordar. Siempre, siempre me arrepiento (tarde) de no haberlo hecho. Poleras mias, mas ropa de invierno y alguna de verano que me acababa de dar cuenta, no había usado en toda la temporada. Mucho no la había echado en falta. Con un poco de culpa por mi desorden y por la cantidad de ropa de mas acumulada, las separe. La cuarta bolsa por suerte, almacenaba lo que buscaba. La saque tres días antes de necesitarlo.
Chombas, pantalones y polleras escolares dormían desde diciembre. Algunas manchas de tinta y el olor inconfundible de la escolaridad. Todos los años, al finalizar el ciclo lectivo tengo aun la sensacion infantil de guardarlo para siempre.
Saque las prendas y comencé la tarea de rescatar lo que podia seguir estando en uso y advertir nuevamanete como pasan los años. Mientras me di vuelta un minuto, crecieron sin parar.
Veinte centímetros mas del pantalón y la pollera se tranformo en minifalda... Sin pensarlo evoque el primer día de jardín, sala roja, los pintores y la bolsita. Las docentes que te acompañaron en tu crecimiento, el de tus hijos y el tiempo a una velocidad infinita. Imparable.
Reparé en la idea del único e inconfundible primer día lleno de ingenuas promesas.
Me propongo: Subrayar todos los títulos, tener siempre los lápices con punta, nada de borroneadas y llevar al dia todas las materias. Por supuesto nada de retos ni notas en el cuaderno de comunicaciones . Este año voy a ser prolijo
Cada ciclo renovando la eterna promesa casi imposible de cumplir.
También recordé al adorado Felipe de Mafalda y su pesadez en esos días de escuela, de sumas y restas, de ortografia y el analisis de oraciones con las que a veces nos hacían temblar. Como no identificarse con el absurdo deseo de llegar un día y encontrar la escuela con policias rodeándola y diciendo que no se podia concurrir. O al menos, cerrada por falta de agua.
Aunque al segundo nos arrepintiéramos, no dejará nunca de ser una fantasía frecuente junto con la convicción de que esa eterna sucesión de aprendizajes es una condena temprana . No era un castigo innecesario???
Y sin embrago, al empezar un nuevo año las ilusiones se renuevan, los aromas, esa mezcla de verano tardio con el otoño tocando la puerta, los guarda-polvos nuevos , los cuadernos blancos, forrados en verde, azul, rojo o el personaje mas querido. El peinado tirante de las nenas y miles de papas emocionados de acompañarlos. Nosotros, los hoy adultos, frente a la certeza de saberlos tan afortunados de poder estar en ese lugar en que solo los niños estan o debieran estar.
La alegría de reencontrarse, ese dia, con todos aquellos con los que comenzaran a delinear las personalidades futuras. Amigos entrañables, maestras justas e injustas. Algunas que comenzaron siendo ogros y pasaron a a ser referentes en las vida de cada uno. Materias amadas y odiadas. Música y Educación Física, las mas queridas El dolorcito en la panza de esperar el ingreso de un compañerito nuevo, o el vértigo de arrancar una nueva etapa. Todo mezclado transformando ese dia, en un cumulo de sensaciones mezcladas.
Hoy, a tantos años, sabiendo lo hermoso que es transitar este camino, aunque a veces pesen un poco los madrugones, quiza desde este lugar, mas maduro, solo quizá, recorro todos aquellos primeros días que guardo en mi alma. A todos los chicos de mi vida les deseo suerte y a todos los niños que fuimos un día nos deseo, en cada etapa que nos toque transitar otro gran primer día de clases.
Con todo mi amor a Tomasito y Lulu
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