Estuve a punto de cambiarle el nombre. Mínimo pasar a Algunas cosas. También me asustan los diminutivos. También los cambios. Basta de preguntas.
martes, 30 de marzo de 2010
El alma de Nacho
Como un impulso del alma.
El día que murió Nacho le pusieron voz al miedo.
Pobrecito, estaba viejo, ya no sufre. Los dos rompieron en llanto, los dos sumaron angustia.
Había dolor en la ausencia, sin consuelo en ese cielo, novatos en despedidas. Con miedo, dudando de aquel reencuentro. Un planteo, muchas dudas quién sabe lo que hay arriba. Cómo sé que la fe existe? ¿Quién puede contarme todo? Si nadie de arriba vuelve
Nacho se convirtió en un símbolo. La mascota se había ido. Lo vi desde que nací ... obviando filosofía, se quedaron sin el Nacho, sin su cuerpo ya cansado.
La muerte se hizo presente. Las dudas, las más profundas, las de ellos, las de todos. Que mi cuerpo que mi alma, que el cielo parezca cielo.
Y entonces se mezcla todo, la voz vino desde lejos, casi desde el mismo miedo. Saliendo desde mi alma. Les conté como lo siento.Sentí que fluía todo sin tener preparado nada. Sumando mi desconsuelo, los abracé con palabras. Les prometí su reencuentro. Con Nacho. Les prometí para siempre, les prometí un hasta luego.
A sus almas yo las veo, las conozco mas que al cuerpo.
¿Podés reconocer la mía? La conozco en cualquier parte. No hay cielo que me confunda. No hay nube que me desvíe. Ni el desconsuelo, ni el miedo.
Cuando te miro de frente, no solo veo tu cuerpo, sus almas están presentes, no me pierdo en tu belleza, tu pelo negro no es nada, ni tus ojos enojados, ni las voz dulce del alba, ni la furiosa de anoche. Mas allá de cada gesto conozco lo que hay adentro.
Nos abrazamos un rato, la melancolía en el aire, les limpie a los dos los ojos, cerré los ojos al miedo, abrazando a los recuerdos.
Nos fuimos a tomar la leche.
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