sábado, 13 de marzo de 2010

Cosas de la vida.

Hace diez años, un lunes caluroso, terminaba la espera. Era el tope.Tipo 8 te levantaste y con esa sabiduría que te caracteriza acomodaste un poquito todo y saliste con el vestido floreado, los pies un poco hinchados y  la cara ancha de cansancio y felicidad.
Una ultima mirada hacia adentro, todo en relativo orden. Jamas salís con la casa desordenada. Pasillo eterno de cerámicos rojos, algunos levantados. Por suerte el ascensor funcionaba y bajaste los cinco pisos, con una tranquilidad aparente, esa que casi siempre tenes, la que has perdido desde que irrumpí en tu vida solo unas pocas veces. Se que tenias miedo, pero no se notaba.

Cuando digo irrumpí es la absoluta realidad, hay amistades que se generan a través del tiempo, de una actividad o de pequeños sucesos que día a día te acercan. En este caso yo me abalance con mi amistad, con mi hijo y con todas las ganas de compartir esta nueva vida. Y  estabas vos con tu organizacion, Coni y toda tu calidez.
Nos encontramos para siempre. Ocupaste ese espacio que yo no sabia que estaba vacio, cuando ya no andas irrumpiendo en la vida de nadie.  A esta edad ya las piezas no encajan tan perfectas. No sos amiga porque tenes la misma edad, ni porque te encontras en la parada del colectivo.
Pero esta vez si. Las partes encajaron. Y durante unos cuantos años nos encargamos, en el tiempo libre, de celebrar el encuentro. Un almuerzo retardado,  sandwich de panadería,  Coni y Tomas en la  guardería, una novela de fondo ( la nuestra) y todos los problemas cotidianos en medio de risas y lágrimas. Muchas mas risas.
Roberto, el encargado, Josefina y su perro salchicha con sus historias eternas. Nuestra sospecha infantil de romance. Los vecinos que pasaban por un tiempo, la parejita perfecta del 5 A, las tardes de bicicleta y el ritmo perezoso de dias casi iguales. Todos lindos.
Un olvidado gimnasio, y el reconocimiento de las cosas en común. El enorme cariño que día a día fue creciendo.
Mi embrazo, tu presencia, tus eternas palabras de tranquilidad. Mi medica.  A tu pesar, la mejor.
Tu embarazo, nueve meses compartidos.
Y el día.
Yo también sabia que ese era , la casi convivencia que nos unía en esa época no me permitia ignorarlo.
Tu espera fue casi paralela a la mía, y seguro la que vivi mas de cerca que cualquier otra en mi vida.
Por suerte el hospital estaba ahi nomas, a una cuadra y media y a vos esas cosas te encantan. Moverte poco, y que tus actividades estén en un ámbito cercano.
Pero ese lunes trece caminaste esas cuadritas, y no quiero mentir, pero me parece que nos cruzamos y me dijiste que agarrabas algunas cosas, le avisabas a Juli y te internabas.
Que hace con Coni??
Tampoco recuerdo si se encargaban tus hermanas, yo o ya estaba tu mama.
Era el momento.
Intimo, muy especial, subiste y no te vi salir.
Me dijiste que tenias miedo. Yo que te iba a decir. Vos eras la templada. Pero te dije que iba a ser un minutito. Que en breve los cuatro se volvían a 61.
Ese mismo día nació Manuel, y tengo grabado en mis ojos tu  imagen, inmensa de felicidad, sonriente y bastante cansada.
Hace diez años, un lunes mucho menos fresco que el de hoy, irrumpía en tu vida Manu. Llenando de dibujos, de enojos y enormes alegrías.
Nos separan hoy mucho mas que tres pisos, pero la vida da sorpresas, a veces muy hermosas. Y a pesar del tiempo y de no tener ya el tiempo para la novela, el cariño sigue creciendo. En mi corazón seguís a tres pisos,  a un paso del abrazo, a un ring de la palabra y al constante intento, de en medio de una pizza y una cerveza, tengamos esas charlas que entran de lleno al alma.


Feliz cumple Manu!!!
Te quiero amiga!!!



2 comentarios:

caro dijo...

Ayyy amiga!!!! Que emoción leerte!! Cuantos recuerdos lindos, tan lindos...Hermoso fue que hayas irrumpido en mi vida, y por favor no te vayas nunca poruqe saberte a tres pisos es maravilloso. Gracias por todos los momentos, te adoro, que más decirte.
El texto bello, muy bello, como tu alma...
Caro

No tan culpable dijo...

Gracias!!!
Que de recuerdos lindos...
A mas de diez años, tus hijos, los mios y el enorme cariño de saberte para siempre.