martes, 9 de marzo de 2010

Esta no es un receta...

Las tortas fritas me salen bien. Hace mucho que nos las hago. No creo que solo las podamos comer cuando hace frío. Son pesadas. Aunque las que yo hago no, porque se hacen con vegetalina. La receta me la paso Chiche. Chiche es una casi abuela que en realidad no es. La familia de mi mama esta llena de parientes que no son. Que son a través del cariño. A fuerza de quererlos se hicieron familia. Ella cocina bárbaro. De todo. Hace muchos años le pregunte como se hacían las tortas fritas. Y me paso la receta. Es facilisima. Barbara. Nadie le cuente a una cocinera esto que estoy escribiendo. Es poco serio.
Caro, ni una palabra a Pauli.
Yo no soy cocinera, ni quiero serlo. Algunos dicen (los que me quieren muuuucho) que si me dedicase cocinaría bárbaro. No hay ningún antecedente que lo confirme. Pizzas ricas. O así lo creía. Un día las comió un amigo que cocina bárbaro y no lo impresione (son ricas, les falta un poco de gusto)
Caro, ni una palabra a Juli.
 Nada del otro mundo, algún buen flan y esporádicas recetas que solo ejecute, cero magia. Mi abuela me paso la receta del tuco, es una imitacion, nadie lo confunde con el original. Por eso esta apreciación  es bastante extraña, porque se supone que con poquito seria buena, pero nunca he demostrado nada. En realidad muy poco. La verdad es que no se de donde lo sacan.
Por otra parte, no solo me pasa con la cocina, este pre supuesto es un recurso que no se si lo provoco o se provoca (lo estoy tratando en terapia). Resulta que muchos creen que puedo ser buena para muchas cosas. Pocas veces lo demuestro. Pero dejo la vaga idea de que quizás podría ser mucho mejor, para muchas cosas, de lo que finalmente soy. Los dejo con las ganas. A veces a mi también.
Pero, me fui por las ramas, volvamos a las tortas fritas. La verdad,  soy buena. Hasta me las pedían. Salían muy parecidas a las de Chiche. Algunos de los que lean estoy segura, las comieron. La verdad es que tal vez a todos le salgan genial, porque no hay forma de hacerlas mal. No se. Es tan fácil.....
Les paso a mi manera. la receta: un kilo de harina común, un poquito de vegetalina liquida (derretida en al fuego) y agua con sal tibia.  Cantidad: al tun tun, o lo que se necesita. Se deja un rato en la heladera.
Se saca, se amasa. Cuando lo cortas en cuadrados o rombos se le hace una raya con el cuchillo en el medio. Para que no se infle. Igual a veces se infla. A algunos les gusta mas quemadas, con sal, con azúcar. Si, es una pavada. Pero no  restemos merito, hay miles de pavadas que me salen espantosas. La empanadas de carne. Y. por mas simples que sean mis tortas fritas, son realmente ricas.
Lo importante de ellas es cuándo se sirven. Lo importante es, quienes las comen. Las conocí en una reunión de baraja. En la casa de los abuelos. Todos jugaban muy interesados, y Chiche, hacia parvas de tortas fritas. Ella no alcanzaba a llegar a la mesa del comedor con el plato lleno que ya se vaciaba de nuevo. Mi abuela se encargaba del mate. No quiero mentir, me parece que ha llegado a hacer dos kilos. Esta bien, los que comían eran muchos, once o doce, y la reunión duraba unas cuantas horas. El mate
La reunión era divina, me encantaba verlos jugar y comer, muchos ya no están y ya no juegan a las cartas. Por lo menos acá. Quizá lo importante no sean las tortas fritas, quizá me quedo el sabor de la reunión, pero cuando hago las tortas fritas me acuerdo de todos los que las comimos.
En definitiva, si un día de lluvia, de esos horribles, cuando te quedas adentro y prendes la estufa, me quieren llamar voy, y les hago unas tortas fritas.

2 comentarios:

laura dijo...

acepto el desafío de las tortas fritas.
no las comi nunca, pero me parece una idea genial, sin cartas, pero mucha charla y mate.

te quiero mucho, lau

No tan culpable dijo...

Dale!!!! Hoy, mañana, charla, mucha charla!!
Te quiero mucho prima!