lunes, 23 de agosto de 2010

Un nuevo sábado.


Otro sábado a la noche, muy diferente...
aunque se empiezan a parecer,
los cumpleaños ocupan otra franja horaria,
el tiempo pasa volando.

Luisina duerme. En su pieza.
Se le ven los alambrecitos del aparato. Habla dormida
Sonrío y la tapo. La destapo, hace calor.
Omar tose. Le cierro la puerta.
Tomás de fiesta, hasta la una
espero despierta su regreso.
Lo trae un amigo.
Se está haciendo grande,
me cuenta lo que puede.
Me estoy haciendo grande

aunque viva jugando con la idea de que aún no sé qué quiero.

Llueve. Ojalá llegué rápido.
Estoy cansada.
Me iría a dormir.
Luisnina duerne. Creo que Omar también.
Ya no tose.

Sigo esperando a Tomás...voy a leer un rato.
Se ecucha el sonido de llaves.
Pongo la pava en el fuego
entra, me sonrie,
agarra el mate.

viernes, 20 de agosto de 2010

Pasaje abierto


Sueños o pesadillas,
fugases como burbujas de jabón.
Mil historias. Aunque no las veamos de cerca
tienen nombre propio.
 La naturaleza hace su apuesta. El crupier dice no va más
Jaque mate al Rey.

Argentina. Buenos Aires. Chile.
Una señora atudida.  Una casa por vender. Sueño truncado.
Alina, pies argentinos, sangre chilena. O al revés.
Distancia.
El tiempo implacable. La muerte.Una promesa. Restos
Ojos en llanto, mirada perdida,  una historia sin contar.
Un terremoto.La naturaleza indiferente.
Trunca. Un pasaje sin fecha, un cementerio vacio.
El reencuentro postergado. Un adiós silencioso.
Un símbolo truncado.
Una historia sin historia      un olvido sin olvido.
Otra marca

Y otra vez
una  mina en San José, oscura
infierno
cansancio, sed y miedo
afuera el sol
treinta y tres
la edad de Cristo,
33
mineros atrapados,
ilusion, sueños compartidos
rescate
aire por sonda
esperanza
y esas ganas de lavarse los dientes
refugiados de la muerte
en la entrañas de la montaña

el hombre omnipotente
escondidos,
ojos vendados
esquivan la luz,
retornan.
Regreso. Otra marca.

viernes, 6 de agosto de 2010

Latidos

Aun si no lo logro

oiré tus latidos
aunque no respire
entre todos los llantos
responderé al tuyo
Siempre
Aun si el alma duele
entre la luz brillante
otros latidos
cuchillos afilados
me quedare a oscuras
emboscada
y te veré
Aunque me mientan
aun que te perdone
caerán las hojas
todos los otoños
Cada primavera
de mi cuerpo
con la piel resquebrajada
con un fruto
pediré tenerte
siempre

Nuevamente el vientre
será latidos
promesa
daré sonrisas
y tragare espinas
Aún que no lo logre