martes, 22 de junio de 2010

Una cena romántica

Soy una convencida que vivir en pareja es la mejor manera de vivir esta hermosa y compleja vida que se nos ha dado la oportunidad de disfrutar. Tuve y tengo la suerte de transitar mi camino al lado de personas geniales con las que  fui muy feliz hasta que dejé de estarlo. No siempre es tan sencilla, tiene sus bemoles, por algo existen las diferencias,  distanciamientos,  separaciones y en los casos más extremos los asesinatos en forma violenta. Sólo en casos muy, muy extremos.
Como bien lo dicen las frases echas: las penas se dividen y las alegrías se multiplican de a dos...a veces. Sólo en muy pocos momentos las parejas estorban.
También sucede que esos momentos, únicos y especiales, programados con anticipación,  y  pensados como una velada perfecta... terminan mal. O quizá me pasa sólo a mí.
Como dije, estoy en pareja, segunda convivencia, proyectando nuevamente, feliz de compartir todo, ocasionalmente sin niños, no es un detalle menor mencionar que tengo dos hijos con mi anterior matrimonio. Dos soles, hermosos, adorables con los que conformamos una gran familia,  mi sueño. No por eso dejan de ser niños. Un adolescente, la otra casi. Insisto: un sueño. Por supuesto ¿quién no tiene alguna vez una pesadilla?
Esta vez nada tienen que ver. Aprovechando un fin de semana solos,  programamos la cena romántica. Con tiempo reservamos la mesa para dos. Velas, sahumerio, dos copas de exquisito vino, música de fondo,. La comida: un manjar. Reserva a nombre mio 22 hs., el resto sólo imagínenlo.
Salimos a hacer unas compras, nos sobraba tiempo, pasamos por la casa de unos amigos, charla va charla viene, me colgué.¡Con una pavada! Suelo ser dispersa, lo reconozco, un pequeño defecto en mi personalidad que a él, a mi amor, no lo hace muy feliz...
Sí, se me hizo un poco tarde lo noté cuando le vi la cara  un poco rígida... ¡Vamos, vamos! Levantamos campamento en medio de un gran seriedad y subimos al auto. El clima ya, un poco denso. No era lo mismo. No importa- minimicé su humor-todo iba a salir como estaba planeado... seguí con la charla amena, le pasé mi mano, intenté entrelazarla con la de él. No se prendió. No importa. Hice de cuenta que no había pasado nada. Que no decaiga.
Llegamos al restaurante. y por un minutito, fatal ( mi culpa, se sabe) perdimos la mesa, pasamos a  lista de espera, todos acababan de comenzar a comer, teníamos una hora de demora  mínimo. Yo a esta altura le esquivaba la mirada. Los ojos de mi amor, los suponía chispeantes.
Pasaron quince minutos de tenso silencio cuando una moza, más bien una enviada del señor, nos hizo pasar.
Ya no se podía enmendar. Si hay algo que detesto profundamente de la convivencia son todas las convenciones que tenés que respetar. Daba para irse. Ya la velada era un fracaso. De vivir separados cada cual a su casa y mañana nos reímos de los contratiempos. No. La cena se transformó en una cagada, pero ahí te tenés que quedar, silenciosamente, ante la mirada del resto. Resignados.
Cuánto mas durara esto, peor iba a ser el estallido. Me volví un poco hombre con el tiempo, creo que los problemas pasan cuando no los hablás, él no. Sabía que cualquier cosa iba a ser el detonante...hasta una mirada.
-No nos peleemos hoy -fue mi tímido intento. Intentaba pasar el trago amargo antes de comenzar con el pedido de la comida. El plato era abundante y había que compartir.
-Me haces calentar- determinó. No quedaban dudas, nada por hacer. Vuelta a mirar adelante y un mutismo incómodo. Alguna mirada de pena de otro cliente, mientras le cuchicheaba (lo sé) a su amorosa y puntual mujer: "esta pareja no dura" Allá ellos.
Pidió el vino sin  consultar. No importa, yo también quería vino. Lo dejo en tus manos amor, pensé y me reí sola de la situación.
Miramos la carta, me pedí un Lomo Agridulce y él un Salmón Rosado.  La moza sonriendo no sirvió el vino .Moría de sed pero no sabia si quería brindar. No quería. Ya no había salmón, el último salmón, afrodisíaco y rosado, se lo estaba comiendo el señor sentado en frente, contento obvio con una rubia divina. Nosotros seguíamos mudos. Tomé vino. Apoyé torpe la copa, casi vuelco. Me miró. Yo nada..
Llamó a la moza ¿ El Lomo a la Riojana qué tiene?
-Soy nueva, te averiguo que tiene.  Je je. Nos pasaban todas.
-Un lomo, con arvejas, morron, papas y huevo.
-Dale, traeme eso.
Trajeron la comida, obvio el plato no le gustó ¡esta pelotuda me trajo carne con huevos fritos! miraba mi plato divino y la carne con papafritas de él. No le mencioné que la moza se lo habia descripto. Era mi momento de levantar el muerto, prefiero cualquier cosa menos compartir la comida. Tengo que amar mucho a alguien para hacerlo. O tener que enmendar una cagada muy grande, la verdad es que no había sido para tanto.  Pero me sentía expuesta ante la mirada de unos cuantos tórtolos que se sonreían, y el más obceno entrecruzó el brazo con su chica y bebió una copa de champagne. Esa fue la gota que derramó el vaso.  Nosotros seguiamos sin hablarnos. Tomé una medida drástica, levanté su plato con actitud y le serví la mitad del mío. Muda, como una ofrenda. La aceptó. La comió con ganas y de a poco se le fue la rigidez de la cara. Igual no me hablaba.
-Está buenisimo- se le destrabó la lengua y de a poco empezó a encontrar atenuantes para mi no tan grave comportamiento.El sabia lo que había significado para mí. La pipa de la paz.
Era mi momento, lo sabía, le tomé la mano, no protestó. La tormenta había pasado. Es al pedo, era amor. Comimos el postre en paz, nos fuimos a casa. Insisto, me encanta la vida en pareja. Más allá de algunos pequeños detalles, la prefiero. Aunque me quede con hambre.
La velada terminó perfecta. No esperen que les cuente mas nada.



Dia gris

El día terminado...
en el pasillo me saqué el sombrero negro,
antiguo y comido por la polilla
lo colgué en el perchero,
un perchero de madera oscura y torneada
sacudí el piloto mojado, gris, lo dejé lento
apoyé el  paraguas empapado, abierto
 por último dejé el bastón.
¡Que tormenta! Y me hicieron salir de gusto. Nada para hacer hoy.
Alguien estará contento.
Por suerte no cayeron piedras, aunque no me rozan.
"Morir no me voy a morir" pensé con ironía.
Cuando abrí la puerta de la sala no me esperaba nadie...
era de preveer
me fui hasta el cuarto
antes dejé los zapatos en el baño
las medias húmedas
si, lo mejor un baño caliente
La ocho y media.
Tanto andar y era una equivocacion,
en la pieza prendí la tele para escuchar algún sonido
abri la canilla de la ducha
el ruido se  acopló con la lluvia...
la soledad de la muerte.
Hasta mañana nada por hacer.

lunes, 14 de junio de 2010

¡Es un partido de fútbol!

Es polémico, pero la época del mundial me despierta una alegría casi irresponsable y siento que todo es mas lindo, la semana mas corta y que ahora espero un jueves (cosa que nunca) con alegría y también por que negarlo, aparecen  ciertos rencores, algunos arbitrarios....
No sé si es legítimo, qué sé yo... a veces tengo sensaciones encontradas, entiendo que hay muchas personas para los que un partido de fútbol es simplemente un partido de fútbol...
Y no por eso vamos a negar que cuando  Argentina  juega en un mundial, el país  se para para verlo, el mío se detiene seguro, y no siento que esté mal...
¿Cuál es el problema entonces?
Primer punto, las empresas privadas tienen esas cosas lindas que a uno tanto le gustan como querer abrir las puertas de su empresa a todos los que quieran  realizar "eso" que están postergando para cuando el 98 por ciento de las personas (¡qué idiotas!) está queriendo ver él partido de fútbol. Por supuesto, muchos me van a saltar con los tapones de punta (estamos en pleno partido) diciendo que con gente así el país no crece y todas esas pelotudeces que pretenden hacerte sentir un energúmeno inmaduro que no distingue entre el crecimiento económico del país y un partido de fútbol...a los que le digo simplemente: ¡dejenme de romper las pelotas! Creo que cualquiera frente a un partido de Argentina tiene el legítimo derecho de querer verlo (es un debate innecesario donde los sentimientos no se pueden racionalizar)  y es odioso que llegue un fulano para preguntar una idiotez y que se pretenda que uno no se enoje.  Yo sospecho de esa gente. Ojo no quiere decir que no existan personas a las que no les interesa ver el partido. Eso me parece bien. Raro, pero real. Ahora venir a interrumpir a los pobres mortales,  que teniendo que trabajar, inventan un poquito de mística en cualquier oficinita para gritar por su país, me parece insoportable. Que venga un guacho a demostrarte con su indiferencia que el partido que  tanto disfrutás es una "superficialidad",  eso sí me parece una hijaputez...
En estos años, no sin esfuerzo, he aprendido el arte de la paciencia. Soporto todo, soporto al que pregunta desde el valor de un monoambiente hasta un caserón de un barrio privado. Me jode, que quede claro, pero me lo banco. Me banco al que me traslada su problema porque "con alguien se la tiene que agarrar", lo escucho, a veces lo comprendo y todo. Atiendo respetuosamente al que entra al negocio cuando llueve torrencialmente y mientras cualquiera daría lo que no tiene por quedarse en su cama, se sacude la ropa diciendo: que día para quedarse en la casa guardado. Sonrisa y que necesita señor. Soporto (ya con una mayor cuota de voluntad) al que pregunta por qué no trabajamos los sábados a la tarde o el domingo a la mañana porque él no tiene otro momento, ignorando que nosotros ¡qué desfachatados! también queremos vivir. Pero al que entra en medio del partido a molestar con sus boludeces, no,  definitivamente no y lo peor es que cuando  ya está la pelota en juego sonríe estúpidamente y dice: ¡Vamos Argentina eh! Ah, no, eso no, complicidad conmigo no, me estás rompiendo las pelotas, hacete cargo. Sí, vamos Argentina, cara de culo, el partido ya empezó, cero sonrisa, lease: ANDATE.
Ese es el primer reclamo hacia quienes no disfrutan del fútbol.
Están luego los que lo disfrutan 
Para finalizar este comentario  están, como dije, éstos otros, los que sí disfrutan del fútbol, diría más que nadie o como nadie, más aún las dos cosas juntas. Estos  son una especie de fiscales, quienes  certifican la capacidad de disfrute del resto, determinado en claras categorías. Primer regla, inamovible, los hombres disfrutan más que las mujeres. Descontado, es sabido que para ellos, cualquier hombre, sin discusión, siente más que una mujer. Luego entre los hombres se abre un amplio abanico. Debajo del escalafón, último grupo, cerca del mono (¡qué paradójico no!) los hombres que no entienden de fútbol, esos que son mirados con reprobación cuando comentan algo inapropiado, como minimo franca indiferencia; vienen luego  los que no lo juegan, para decirlo en su idioma los que nunca "tocaron" una pelota,  no saben lo que es el sudor del juego y finalmente los que no van a la cancha, obviamente descalificados por "poca sangre". Cuanto más se acerque al último escalafón,  menores serán sus acreditaciones para determinar el grado de placer o sufrimiento ante un partido de la celeste y blanca.
Bien debajo de la lista, detrás y por lejos del último hombre, estamos las mujeres, que como se sabe, frecuentemente no jugamos al fútbol,  a veces cuando tenemos nuestros hijos ( ¡qué poca pasión!) dejamos de ir a la cancha,  otras, no entienden ciertas reglas del juego y lo peor e imperdonable, lo digo casi con vergüenza, es cuando  miran que determinado jugador está realmente muy bueno y lo comentan, eso es censurado con saña, es  descalificado a niveles inimaginables.
Estos elegidos,  consideran que hay una cuestión de sexo, de  género que los hace poseedores de algo genéticamente concedido como un don divino, dueños de una capacidad mayor de disfrute, científicamente relacionado con ciertos conocimientos históricos de otros mundiales, por ejemplo  los resultados del último mundial, en que equipo de Europa juega cada  uno o la precisa exactitud para definir la ley del orsay,  cosa que yo conozco perfectamente pero que no me aporta en nada en mi capacidad para emocionarme con el partido.
A todos los que miden nuestra capacidad para disfrutar del partido también les digo sencillamente: dejense de romper las pelotas.
Ahora hecho el descargo, los jugadores ocupan sus lugares, el referí toca el silbato, el Diego de saco y corbata,  hermoso siiiiiiii, Verón, Messi, Mascherano, Tevez.... arrancó el partidoooooo:
¡¡¡¡¡¡VAMOS, VAMOS ARGENTINAAAA!!!!

jueves, 10 de junio de 2010

Esa voz


Ojalá fuera una silueta seductora que se viera a los lejos en un escenario...ojalá supiera envolverlos con esa calidez, la que nos lleva a transportarnos, a sentirnos en otro mundo, a un lugar invisible a los ojos, rincones a los que sólo llegamos con la piel,  saboreando el encuentro,  sintiendo el roce delicado, sensual de los sonidos.... ojalá pudiera ser quien puede en algún momento elevarlos con mi voz.
Malas noticias. Esa no soy yo. Como mucho les regalo mi esfuerzo, el  intento de despejar ciertos pudores y mostrarles un poco de mi alma. A veces se esconde o apenas se asoma...


Las palabras tienen vida, eligen el momento, se deciden, en la  cabeza se  mezclan sensaciones
a través de mi mano se hacen frases...
me preguntaba por qué no aparecía
probablemente me reservaba para esto, para contarles una historia
breve e intensa, que parece comenzar donde termina
o que enlaza todo los tiempos
que reúne todas las metáforas,  las más básicas, terrenales, las que no te elevan
las de cualquiera, las mas tiernas
también las de los viejos tiempos
esta  empieza en un cuarto, parecido a otros más lejanos, casi una pieza
llena de acordes y sonidos
de temas olvidados y recordados en su voz,
y en la mía,
y en la de todos, los que están y  los que no
y en sus manos, ágiles, rítmicas
dibujando con su guitarra un nuevo cuerpo
retomando viejas notas...
apareció tal vez cuando no debía, pero porque que tenia que aparecer
seguro fue esa mirada almendrada, fresca y directa
a los ojos y a la boca
ahí se quedó y yo también...
me encadené a su alma, a su cuerpo
a lo blanco y a lo negro,
a su luz y  su sombra
a lo que flota en el aire, denso, con aroma a madera
que quedó prendido en mi cuerpo
sonando y sonando en la piel, enamorándome de los tiempos,
de los suyos, de los mios
cada día lo renuevo, lo descubro y me encadeno.
A veces no lo encuentro ni lo siento
entonces aparece,
la figura que enamora, que trasmite resonando
haciendo cantar al alma,
abrazado a su guitarra, a su historia,  a su pasado
mil temores, y esas ansias indomables
engrandeciendo, seduciendo con su alma
con su gesto y con su voz.

viernes, 4 de junio de 2010

Plataforma Vibratoria

Soy una mujer moderna,  o al menos lo intento.
Moderna y fiaca, de las que averigua mucho (sentada en la compu) y hace muy poco. Moderna y descreída, pagaría por confiar en que una crema va a solucionar mis problemas magicamente. Moderna y pedante, porque para muchos soy ególatra, porque no considero necesario hacerme tantas cosas, quizás en mi imaginario no tengo tantos problemas.
Se ve que no soy taaan moderna.
Las mujeres somos blanco fácil, de gusto negarlo,y nos pasamos la vida tratando de ser lo que tendríamos que ser, desde que decidimos ser mujeres independiente, a la par de los hombres no hemos tenido mas que contratiempos. Somos mujeres pensantes, o eso debemos ser, profesionales, trabajadoras, empleadas eficientes, madres decidas, hijas abnegadas, divorciadas con carácter, pero con equilibrio, conductoras impecables, debemos disfrutar de la familia, tener la casa impecables, ser geishas de nuestros maridos, fieles esposas y señora de nuestras casas....ah en medio de todo felices!!!

Y tenemos que hacer tantas cosas para poder estar bellas, para ser como las chicas que bailan en Tinelli, tener un buen culo, no de madre, como yo, bailar con gracia, cantar como una gata y estar siempre divinas, por supuesto todo sin un puto minuto para hacer....NADA.
Para eso veo pasar miles de cremas hidratantes, restauradoras, reafirmantes, rejuvenecedoras , antiage, contra las estrías, para prevenir las estrías, contra la celulitis, para evitar la celulitis, para sacar la celulitis, crema para depilación, autobronceante, blanqueadora bla,bla,bla....
Seria bueno creer que algo de todo eso diera resultado...me olvidaba de  decir que también soy sumamente escéptica.

Moderna y  cagona, si para estar más bella tengo que pasar por un quirófano, así quedaré, por ejemplo no me hago las tetas ni en pedo y no porque no lo necesite. Ojo, se que sería mucho mejor si tuviera. Desde chica soy la referencia de mis hermanos para contarme el tamaño de las tetas de sus noviecitas
-¿Tiene buenas tetas? mi pregunta  a lo hombre
-Poco
-¿Como yo?
-Noooo, un poco más.
PATETICO. Digamos que fui un referente negativo y acá estoy. Así y todo me quedo con lo que tengo.
¿Que entendemos por mujer moderna?
La mujer hoy esta super exigida, sobre todo por la mujer. El hombre con panza es sexi, la mujer una gorda de mierda, el hombre que no se afeita está cansado de todos lo dias tener que hacer esa tarea, la mujer peluda es el eslabón perdido entre el mono y el hombre.
Vengo atrás de la modernidad desde siempre,  fui poco al gimnasio, no me hice electrodos, ni pillíng, ni masajes reductores, ni depilación definitiva, ni nada.
Pero en estas últimas semanas ocurrió algo nuevo, raro, loco e innovador...en mi trabajo, moderno si los hay, donde las primeras marcas hacen la diferencia, nos compraron una plataforma vibratotia. probablemente nos vio hechas mierda, o quería que no perdamos tiempo en el gimnasio, sea como sea, en la planta alta de la oficina, se pavonea un maquina infernal que va a ser de nuestros cuerpos un monumento infernal o al menos frenará la decadencia.
Y no, no es un vibrador, es la supremacía del gimnasio, es la reducción de tiempo por excelencia, es lo maaas.
Primero lo miré con suspicacia, sentía que estaba traicionando mis principios, veía a las chicas subirse y decía no. Yo no. Una estúpida moral inconducente.. Y las veía vibrar y vibrar. Mi incredulidad natural me decía que no, pero pensaba ¿y si esta mierda da resultado?
No, no soy moderna, pero no hagamos de esto un tema, se los digo,  desde hace quince días..., que se yo, no se como decirlo, no soy otra, ni empecé a tener un fisicazo, si pasan dos meses me van a reconocer, seguiré teniendo mi falta de tetas y mi culo de madre, pero es un paso, la verdad es que este año me propongo cambiar, quiero dejar de ser la larva que no hace nada, cero gimnasio, cero vida natural, cero crema, nooooooooo, este año,  voy a inmovar y yo, mujer moderna rompí con todo y me subí a la plataforma vibratoria.