viernes, 8 de enero de 2010

Sensaciones

Apenas...nada.
O todo.
Fue un verano de colores. Verde, celeste, color arena, troncos y no mucho mas.
Fascinada.
Mar de fondo.
Me genera tantas cosas...me confunde, y con ansia asumo la confusión que habla de mi ser, de todo lo que escondo, de la rutina que aquieta mis aguas, mis mares revueltos.
Me olvide de los problemas, de las pequeñas e insignificantes cosas que a veces parecieran transformarse en importantes. Y dio paso a lo demás. Mi universo.
Y arranque a volar. Mañanas llenas de sensaciones, de sentidos, el olor de los pinos, el sendero de arena rodeado de arboles, el olor a eucalipto, el sonido de las olas. El mar tranquilo, revuelto, embravecido o como quisiera. Siempre el mar.
Conectarse con aquellas cosas que te hacen esenciales, la gente de lejos. La gente en sus pequeños mundos, con miradas de paz y la profunda sensacion de que lo cotidiano hace que te pierdas de algo. Yo al menos lo sospecho. Se me perdió un tiempo, y lo busco. Todo el tiempo nos perdemos de algo. Esa constante certeza de que siempre hay un camino olvidado. Quiero capturarlo todo.
Cosas pequeñas vuelven a llamar la atención como si no fuera una absoluta pavada. Algunas cositas. Y yo quiero detenerme, recapturarlo. Darle su espacio, su lugar, no quiero pasar nada por alto.
Una mañana,  una orilla,  me hechizo, me pierdo en nuevos tiempos. Mire por horas. Mi mente disparando en pequeñas posibilidad es remotas.
Seguí  camino, en ese inmenso mar que me fascina, me hipnotiza poderoso y mi mente viaja.
Las olas van, vienen. Se llevan todo.
Me conecto con todo lo que me aleja de mis miedos, los oculto.
Quiero que me guiñe el ojo, quiero que desde lejos me diga algo.
Desde siempre pareciera que lo que sueño,  lo que quiero disputa con lo que debo,  como siempre me lo guardo, me mareo en estas aguas revueltas y prometo ahuyentar los temores, me recuesto en lo tranquilo. Previsible. Y ese vaivén que me tienta, que me llama. Y lo ignoro, no permito que me vea, que descubra que me invita.
Algunas imagenes me llevo conmigo, el sol, el viento, la lluvia intensa.
Me llevo a mi en mi tiempo, me llevo lo que siento cuando estoy libre. Me llevo a ese otro yo que, después se me olvida,. Me niego, me resisto.
No prometo coherencia, no se por donde ando, me encuentro, me desencuentro. Voy y vengo. Como dormida, me desvelo, me sospecho. Mas bien me intuyo. me sonrío.
Este verano de verde me volví a  vislumbrar entre aromas y colores.
Amo esta conexion con sensaciones ocultas y mías, me encandilo ante la idea de poder romper con todo y ser quien soy, saber quien soy, dejar de soñar y reconocerme en mi.
Ya esta, ya paso,  salgo de este lugar encantado.
Aprovecho, me reencuentro,
Reviso todo, lo guadro en mis retinas y me voy.

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