martes, 1 de marzo de 2011

Antes y después




       Las vacaciones son el deseo a la máxima potencia puesto en 15 o 20 días.
      Más allá de la ansiedad y las ganas...pesan. Pesa la organización y el dinero. Y cada ilusión. Todo tiene que salir bien, todo. Pobrecitas, están tan exigidas, que aún siendo geniales quisiéramos más. Al menos un poco más.
     Pero el problema no es de ellas, claro que no, el problema es nuestro. Están idealizadas, los paisajes pueden ser fabulosos, pero amigos, los que vamos hacia ellos somos nosotros. Cada uno con su mochila
     Será, tal vez,  que pretendemos que en esos pocos días podamos mejorar las relaciones de parejas, dialogar con nuestros hijos, que el tiempo este siempre a la temperatura justa, inalterable. Impecable. Como en las propagandas. Son tan pocas, que aún haciéndolo, nos dejan gusto a poco. Pero junto con los bolsos, más llenos de lo que hace falta, vamos cada uno de nosotros. Con ganas y expectativas. Con frustraciones y problemas.
      Con las vacaciones que deseamos, las que podemos y las que siempre tuvimos. Y al costado  nuestro, al otro lado de la ventanilla, a él le pasa lo mismo. Y dos mas dos no siempre suma par.
       Por eso mi recomendación para estas vacaciones es la siguiente

  • No esperar tanto
  • Descansar mucho
  • Disfrutar todo lo posible, sacarle jugo a una piedra
  • Entender que no se acaba el mundo si dos días nos llueven (tres ya no digo nada)
  • Llevar poca ropa, menos que el año anterior
  • Comer mucho, olvidarse de los kilos
  • Leer a mas no poder
  • Mentalizarse: después de las vacaciones no se termina el mundo
  • Planear un fin de semana para mas adelante
  • Al regresar no desesperar...vuelve a empezar


Último día en Nono. 
Luego de un paseo en bici (10 años después) escapando de la lluvia





jueves, 13 de enero de 2011

Otras Cosas


Nuevo año, proyectos renovados.
Concreto alguno viejo. Insistente
El limonero, la higuera siguen firmes. El níspero pega en el palo. No se si se salva.
Los canarios tampoco. Fue sólo un soplo de verano. O dejaré durmiendo ese deseo, junto a otros. Sin puntos suspensivos.
El cuartito sin luz, o eso digo.
La santa rita crece y me provoca. Los jazmines y esos tutores indecisos.
Las hormigas domadas. Tal vez disimulan.
El pimpollo de mi rosa rescatada.
Y la abuela en su esplendor. Como nunca. La verás Dora, desde  arriba. ¡Qué colores!
Ya sé, no vale nada, pero lo miro tantas tardes....
Un plano artesanal y los deseos.
Las paredes sellan rumbos.


miércoles, 12 de enero de 2011

2011

Efemérides
Empezó el 2011
Hoy Mariana Ocampo cumple 38 años: Mari, para mí. Oveja vaya a saber porque reza en su mail. No sé donde andará...
Vale 32 acá abajo.
Mi enero platense cumple siete años. Me alegra ver la diagonal 74 vacía. Disfruto de su feria abogados. De su ausencia de trajes. Me alegra no verlos con sus apuros y sus maletines bajo el brazo. Sus charlas de problemas ajenos sin interés real.
Mis hijos en San Luis. Los escucho felices. Van a tener otro hermano.
Por primera vez en muchos años tengo veintiún días seguidos de vacaciones
Vuelvo a Córdoba
Inés cumplió un año.
Hay dos albañiles en mi casa, miro cerámicos, compro cocinas. Y una mesada con bacha. La negra no. Es muy cara. Me hice capitalista, bien entendido. Sé que me cuesta mucho todo y está bien. Me gusta poder.
Mis viejos cumplen 42 años de matrimonio.
Mi papá 72 años. Su carpa de Punta Mogotes los espera.
Mamá va a estar bien. Prometido.